- El Gobierno se prepara para poner orden en la gran cantidad de permisos concedidos para la construcción de centros de datos en España, cuyo volumen, de instalarse en su totalidad, pondría en serios aprietos una red eléctrica ya de por sí cuestionada tras el apagón. Los datos que maneja el Gobierno son que los permisos concedidos de centros de datos sumarían una demanda equivalente a una potencia de 12 gigavatios (GW), algo así como el mismo número de centrales nucleares. La solución del Gobierno para contener el boom consistirá en admitir solo los proyectos que superen la mejor nota de un nuevo etiquetado de la UE, además de otros requisitos. Solo sobrevivirán los mejores, en términos de eficiencia energética, consumo de agua, soberanía digital y respaldo de la renovables. La duda está en cómo sentará la medida a los inversores que estén trabajando en proyectos de peor calidad.
- El número de hipotecas constituidas sobre viviendas fue de 45.907 en junio, un 10,8% más que en el mismo mes de 2025. El importe medio de estas operaciones alcanzó los 178.365 euros, con un aumento del 6,0%. El tipo de interés medio en las nuevas hipotecas sobre viviendas se situó en el 2,96%, según el INE.
- El Grupo Volkswagen necesita meter tijera y no hay marcha atrás. Ha transmitido este martes a la plantilla que se vive una situación delicada, con una demanda contenida, costes laborales elevados, el vendaval del motor chino y el golpe de los aranceles. Dejan unos márgenes que no dan para asegurar el futuro. Las palabras dan más cuerpo y avanzan la intención de recortar plantilla que se viene poniendo sobre la mesa desde hace meses, con la previsión de que se eliminen unos 100.000 empleos, 50.000 más de los previstos anteriormente y que se repartirán a partes iguales entre Alemania y el resto de su red global. Los sindicatos reiteraron que pueden ser incluso más, si se confirma el cierre de varias plantas germanas. A falta de detalles y negociaciones, se desconoce el impacto que puede tener en España, donde emplea a 23.000 personas.
- La renuncia a herencias se ha consolidado en niveles históricos en España. La evolución acumulada refleja un incremento del 195% en apenas quince años, lo que confirma cómo la concurrencia de deudas y las cargas impositivas han modificado el comportamiento de los herederos, convirtiendo un trámite de aceptación que tradicionalmente era la norma en una renuncia masiva de patrimonios. Según los datos del Consejo General del Notariado (CGN) en 2011 se registraron 18.933 renuncias registradas en 2011 frente a las 55.837 del último año 2025. Los datos estadísticos del Notariado muestran que no se trata de una oscilación temporal aislada, sino de una tendencia al alza constante. El desequilibrio territorial, unido a las dificultades para liquidar rápidamente activos inmobiliarios en mercados secundarios, explica que las notarías sigan registrando niveles elevados de ciudadanos que prefieren desvincularse de su legado familiar antes de comprometer su propia viabilidad financiera.
- El TSXG declara improcedente un despido disciplinario de un trabajador que abandonó su puesto de trabajo sin avisar. El trabajador que prestaba servicio en un astillero. Si bien el abandono del servicio o del puesto de trabajo sin causa justificada constituye una infracción grave, “no justifica el despido si el perjuicio para la empresa o para la plantilla no está especialmente cualificado”. En este caso, entiende que “no se ha acreditado que haya supuesto un riesgo para la salud de la plantilla, ni que causara un accidente de trabajo, ni que el perjuicio ocasionado a la empresa sea equivalente”. Por lo tanto, concluye que, “atendiendo a un criterio racional de proporcionalidad”, no se justifica la máxima sanción de despido disciplinario. La resolución no es firme, pues cabe presentar recurso de casación ante el Tribunal Supremo.